Henri Meschonnic (1932-2009) est l'auteur d'une oeuvre considérable où poèmes, essais et traductions font le continu d'une théorie du langage et du rythme et d'une pratique d'écriture et de lecture pleines de vie l'une par l'autre. Ce blog offre simplement des documents à tous ceux qui de près ou de loin aimeraient continuer avec Henri Meschonnic.

jeudi 11 février 2010

Henri Meschonic en Colombie dans la revue Aleph


Henri Meschonnic

by Alfredo Chacón


    1. Un paso hacia Meschonnic

    Liberen a Mallarmé: bajo este título y divisa, o consigna entre anhelante e imperiosa, leí por primera vez a Henri Meschonnic. Fue hace más de diez años, en el número que el parisino Magazine Littéraire le dedicara, bajo el lema “nacimiento de la modernidad”, al poeta de Un lance de dados no abolirá el azar. El escrito trasluce una fisonomía de autor cuyos rasgos confirmarían las lecturas por venir.

    “Leer a Mallarmé, de una a otra época, ha ido de poetización en hiper-poetización. Del Mallarmé de Thibaudet y de Valéry al Mallarmé de los años sesenta. Una academización, para naturalizarlo francés...” Aunque se lo conozca más como profesor y lingüista, el cúmulo de las dedicaciones de Meschonnic a la experiencia y el pensamiento del lenguaje incluyen a un poeta que es también crítico de la poesía y de la poética, dramaturgo, y disidente traductor de la Biblia.

    [Cuando estas líneas iban apenas por aquí, recibí un correo de Daniel Bourdon avisándome que Henri Meschonnic, de quien hablamos varias veces en París durante el pasado diciembre y cuyas inaccesibles coordenadas personales me había ofrecido averiguar, había muerto.]

    Como iba a decir, mis siguientes contactos con su obra se me dieron dentro del segundo semestre del año pasado y se los debo al azar de que entre los libros recién llegados a su librería, Walter Rodríguez me mostró un día La poética como crítica del sentido y, tres meses después, Un golpe bíblico en la filosofía. El primer título, traducido por Hugo Savino, presentado por Isabel Goldemberg y el mismo Savino, y compuesto de materiales que suponemos seleccionados por ambos, es de 2007 y pertenece al sello argentino Marmol-Izquierdo Editores. En la publicación del otro, también bonaerense pero del año 2004, convergieron la traducción de Alberto Sucasas y el acuerdo de Ediciones Lilmond con Libros de la Araucaria. En esos mismos meses conseguí en la librería francesa de Caracas el ejemplar que quedaba de Modernité Modernité: obra de confrontación entre historia y estética que incluye, como no suele ocurrir en la producción intelectual europea más en boga, los materiales hispanos y latinoamericanos que de hecho se corresponden con los tiempos y cuestiones de su indagación.

    Pero ya en pleno 2009, y una vez leídos los libros suyos que encontré durante el reciente viaje a su ciudad, algunas de las numerosas páginas de Internet que le prestan atención me fueron enterando, primero, de que los contactos hispánicos con él habían comenzado años antes y por estos lados del Caribe, pues en 1996 la Editora de Colores, de República Dominicana, publicó Para la poética, y en 2000, en ese mismo país, las Ediciones Ferilibro hicieron lo propio con Crisis del signo. Asimismo, que existe en nuestra lengua, pero no en nuestras librerías, la edición bonaerense de su poemario Puesto que soy esta zarza.

    ¿Pero, por qué este informe, esta anticipación solapada, y el siguiente muestrario de un autor que en su país es todavía una especie de portento a la vez central y marginal, siendo por estos predios prácticamente un desconocido? Porque a lo largo de los setenta y siete años de la vida que acaba de rendir, Henri Mesochonnic, con aciertos luminosos y excesos que al pensar impetuoso le son inevitables, hizo resurgir un linaje del pensamiento europeo que parecía haberse extinguido. Y con ello aportó mucho a la salud de la cultura poética.

    2. Entre un poema y la poesía

    por: Henri Meschonnic

    De: Célébration de la poésie, Verdier, 2001.
    Traducción de Alfredo Chacón

    Una reflexión sobre lo que es un problema poético se va a encontrar aquí, una reflexión sobre lo que es un poema, sobre lo que hace un poema, y sobre la necesidad vieja como el mundo y siempre nueva de reconocer la diferencia entre un poema y aquello que hace todo lo posible por parecérsele. Las relaciones difíciles entre un poema y la poesía. Sí, curiosamente. Entre un poema y las cosas del sentido, entre la poesía y la filosofía. Esta misma, no es otra cosa. Una reflexión situada. Como toda reflexión.

    Las cosas de la poesía le interesan a poca gente. Al menos eso es lo que se ha convenido en decir. Con la mayor frecuencia para quejarse. Es el lado un poco llorón de los poetas. Pero ante todo, siempre ha sido así. Luego voy a mostrar que no hay nada de eso. La poesía es leída por poca gente. Salvo en los períodos de confusión, cuando en apariencia la poesía le hablaba a todos porque las circunstancias, generalmente trágicas, favorecían una confusión entre el tema y el poema. Como, ante una pintura, se puede confundir la belleza de un modelo y la pintura como pintura.

    ***

    La poesía no soporta ni las complacencias ni las concesiones. Si no, el poema se vuela. No hay que engañarse. Una reflexión sobre la poesía no tiene que rendirle cuenta sino al sentido que se puede tener de la poesía, al sentido del lenguaje. Este sentido es inseparable de una situación. Y esta situación es siempre precaria, siempre crítica.

    En todo pensamiento hay quizás algo de panfleto, es decir de rebelión, de rechazo. Si no, es el mantenimiento del orden.
    Una reflexión sobre la poesía contemporánea, sobre lo contemporáneo, no tiene que rendirle cuenta sino a la búsqueda de lo que hace el conflicto y las confusiones entre la modernidad y lo contemporáneo. La búsqueda de su propio rigor. Por eso esta reflexión es crítica.

    La poesía es un puesto de observación privilegiado para todo el lenguaje, por su fragilidad, que no es solamente social sino también y ante todo ético. Incluso es esta fragilidad ética la que hace paradójicamente a su poética. La poética.

    Sería una confusión grosera e interesada, ver polémica en la crítica, como se hace comúnmente al confundirlas. Ver en la crítica ajustes de cuentas. Pues la polémica no apunta sino a poner al adversario en silencio. A hacer silencio ante él. Para conservar poderes. La polémica tiene un deber de desinformación. Lo cumple muy bien. La crítica, al contrario, hace hablar al adversario. Argumenta, discute. Porque la crítica es la búsqueda misma del pensamiento y de la libertad, pero también del sentido del tiempo a través del sentido del lenguaje.

    Se piensa –se trata de pensar- no para gustar ni para disgustar, sino solamente para inventarse en el pensamiento, transformar el pensamiento, intervenir en el pensamiento.

    ***

    La poesía celebra al mundo. Uno celebra a la poesía. La poesía se celebra. A sí misma. Es suficiente, para verlo, con leer lo que se hace y lo que se dice de la poesía. Y el problema poético es que este amor por la poesía es la muerte de la poesía. Es preciso denunciar este pacto mundano que se hace pasar por una de las bellas artes.

    Se dice que la poesía es siempre de circunstancia. El pensamiento también. Es su riesgo, su deber, y su placer. Aquí se trata de una reflexión sobre la poesía contemporánea, situada, como toda reflexión. Uno no escoge lo que vive ni lo que se piensa, ni el espectáculo de lo contemporáneo.

    Esta es una reflexión sobre el lenguaje a través de las preguntas de la poesía, tanto como una reflexión sobre lo que se hace y lo que se dice de la poesía a través de una representación del lenguaje. La de las relaciones entre el ritmo y el sujeto.

    ***

    Lo que los poetas dicen del lenguaje, de la lengua, muestra todo lo que saben de la poesía. Y lo que dicen de la poesía es consustancial con lo que hacen. El todo es el retrato de una sociedad, de una ética, de una política, de una relación con el mundo, en poesía.

    ***

    La poesía es uno de los lugares, y de los más reveladores, por lo que en ella está en juego, de la inteligibilidad del presente. Y no solamente del presente de la poesía, sino del presente ético y político. Esto lo han comprendido todos los que han pensado la poesía.

    Lo que yo he aprendido, antes de saber como sé ahora, es que un poema que es un poema no corre tras de la poesía como los contemporáneos corren tras de lo contemporáneo. Y me bato, incluso antes de saber porqué, desde hace más de treinta años contra lo contemporáneo. Es que uno no piensa para complacer. No más que para desagradar. A menos que se confunda pensar e instalarse. Pensar, y comodidad. Lo que puede ser un auto-erotismo. Si pensar es inventarse, y no el mantenimiento del orden, con lo cual frecuentemente se lo confunde, pensar debe hacer mal, pensar hace mal. Y ante todo a quien intenta pensar.
    Porque pensar, sea poéticamente o filosóficamente, o en cualquier orden de pensamiento, es inventar su pensamiento, e inventar su vida, su propia historicidad. Esto no puede hacerse sino contra las ideas adquiridas. Contra lo contemporáneo. Porque lo contemporáneo es siempre y por doquier la adición y la ganancia de las ideas adquiridas. Amalgama. Eclecticismo. Los academicismos de lo retro-como-de-lo-neo. Los dulcitos.

    3. Poemas de Henri Meschonnic

    De: Dédicaces proverbes, Gallimard, 1972.
    Traducción de Alfredo Chacón

    Gran sí es mi infancia y las ramas cosechadas
    una palabra atada
    a los pliegues que pájaros le hacen a una noche
    hasta mañana separados en conjunto.


    Yo era la voz de los otros
    admiraba la aridez
    que mostraba sus flores rojas.
    La araña de los proverbios
    Marchaba cuarenta años detrás de un horno.
    Ahora una palabra me destruye para nacer
    y transporta de mí lo que de mí puede pasar
    del lado de mi palabra
    donde todavía no me conozco.
    Siempre fui del otro lado
    uno del otro lado.
    Cada palabra desgarra un miedo
    este cambio es mi voz
    me doy vuelta celebro mi voltear.
    Ahora todas mis palabras
    son juntas mi exilio y mi país
    pasaré la vida pareciéndome a mi voz.


    Me preguntas qué haremos cuando estemos juntos
    pues ya no tendré que escribirte
    juntos no me llenarán más palabras de los otros
    mis ojos ya no apretarán semejanzas
    falsos fragmentos de ti
    donde apenas me mantengo a flote
    qué haré cuando todo esto será juntos
    allí seré agua mezclada con el agua
    me reconoceré
    sin saber la diferencia
    yo que ya tengo tantas iluminaciones de ti
    un álbum de inmóviles y yo quiero una continuidad
    ya no te escribiré más tú eres lo que escribiré
    te diseminaré en las palabras donde me reúno
    mis miradas para vestirse subirán de su exilio hacia ti.


    Mañana me empuja hacia hoy
    dale una palabra él es todo el cuerpo
    vivo así en palabras abiertas y derramando el pasado en porvenir
    recomienzo

    Según el amor la cama
    ahí llevé la boca
    la perdí antes de acostarme.
    Dar tomar es para nosotros uno solo
    allí vuelvo a hacer mi cama
    más lejos la puse
    más cerca la encontraré


    Te copio lo que se que cada vez no es sino un fragmento
    de lo que conozco de nosotros es siempre otro fragmento
    no hay sino nosotros yendo conjuntamente inacabados.
    Tu no haz llamado yo excavo los pedazos que no son nosotros
    donde estamos mezclados todavía pongo aparte cada poco de ti.
    Trabajando en reunirnos como se puede aislar un cuerpo puro
    descubro agrego no he terminado de transformarnos
    nos parecemos cada vez más.


    On peut retrouver l'ensemble à cette page:

    http://www.revistaaleph.com.co/component/k2/item/448-henri-meschonnic


    Quelques renseignements sur l'auteur de cette présentation:

    Alfredo Chacón (n. 1937). Poeta y ensayista venezolano, con estudios de Sociología y Antropología en la Universidad Central de Venezuela y en el Instituto de Etnología de París. Profesor universitario. Autor en poesía de: “Saloma”, “Entre afueras y centros”, “Materia bruta”, “Actos personales”, “Acta del presagio”, “Decir como es deseado”, “Palabras asaltantes”, “Y todo lo demás”, “Por decir así”..., “Et ce qui reste – Y todo lo demás” (edición bilingüe, 2008). En prosa y antologías temáticas: “Curiepe”, “Ensayos de crítica cultural (1964-1981)”, “La pasión literaria (1959-1985)”, “La voz y la palabra”, “Lecturas de poesía venezolana (1958-1968)”, “Poesía y poética del Grupo Orígenes” (selección, prólogo, cronología, bibliografía). En el 2005 se publicaron tres volúmenes suyos: “Lecturas de poesía”, “Cuatro décadas de crítica cultural” y “La pasión literaria”.

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